Sol, viento y apagones: la verdad sobre las energías renovables
Ventajas y desventajas, el poder de China y si España va por el buen camino después del gran apagón
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- Español
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- Documental
Sinopsis
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Del capítulo «28 de abril: el día que la península se apagó y lo que aún no sabemos»
A las 12:33 del 28 de abril de 2025, la península ibérica perdió el suministro eléctrico en cuestión de segundos. España y Portugal quedaron parcialmente a oscuras. También se produjeron perturbaciones en el sur de Francia, aunque el alcance y la duración no fueron comparables. Las islas españolas no formaban parte de la misma red peninsular y no sufrieron el apagón por esa causa.
La interrupción paralizó trenes, metros, aeropuertos, comercios, fábricas y redes de telecomunicaciones. Los semáforos dejaron de funcionar en numerosas ciudades. Millones de personas se encontraron sin luz, sin conexión estable y, en muchos casos, sin una explicación inmediata. La recuperación fue gradual y duró varias horas. En algunas zonas, los problemas se prolongaron más tiempo.
El episodio tuvo todos los ingredientes de una batalla política. Había una gran producción solar, una presencia elevada de renovables, centrales convencionales en funcionamiento y una red europea conectada con dificultad a través de Francia. En las horas siguientes aparecieron dos relatos opuestos. Uno decía que el apagón demostraba que las renovables son intrínsecamente inseguras. El otro sostenía que el problema no estaba en el sol ni en el viento, sino en una red diseñada para otro sistema eléctrico.
Ambas explicaciones contenían una parte del problema. Ninguna bastaba por sí sola.
La electricidad no se almacena de forma masiva en la red convencional. En cada instante, la generación y el consumo deben mantenerse prácticamente equilibrados. Si se produce demasiada electricidad, la frecuencia tiende a subir. Si falta generación, baja. Cuando la desviación supera determinados límites, actúan automáticamente protecciones destinadas a evitar daños mayores.
La red peninsular funcionaba aquel día con una elevada contribución solar. También había generación eólica, hidráulica, nuclear, ciclos combinados y otras tecnologías. La composición exacta cambiaba minuto a minuto. Que hubiera mucha energía renovable no significa que toda la electricidad procediera de la misma fuente ni que las centrales convencionales estuvieran desconectadas. Tampoco significa que el sistema se encontrara necesariamente al borde del colapso.
Poco después del mediodía se registraron perturbaciones en el sistema. La frecuencia y la tensión comenzaron a desviarse. […]